Hoy es jornada de reflexión electoral, pero creo que es necesario hacer una reflexión mucho más profunda sobre el modelo de sociedad en que vivimos después del movimiento popular que se está gestando contra nuestros políticos, ya sean del gobierno o de la oposición.
En primer lugar tengo que decir que estoy ilusionado con lo que está ocurriendo, que no es otra cosa que la indignación de la mayoría de los ciudadanos ante el estado de terrorismo económico en el que vivimos. No importa la procedencia política de cada uno de los que se manifiestan, lo que cuenta es que esa rebeldía se esté canalizando de una forma pacífica y festiva para demostrar que no estamos dispuestos a tragar con todo lo que nos den. El pueblo es soberano y el eje de la democracia, y no solo un instrumento del que ciertos políticos se sirven cada cuatro años para alcanzar un poder que utilizan para su lucro particular.
Cuando un pueblo pierde la confianza en sus representantes, y en la actualidad más del 80 % de la población no avalan a los líderes del PSOE ni del PP, es necesario hacer un cambio en el modelo. Llevamos muchos años en que el voto está más condicionado por el miedo al contrario que por la confianza en el propio, como si todo se limitara a un bipartidismo que no es real porque en el fondo defienden lo mismo: la sumisión del estado al poder económico de las grandes multinacionales. Ambos partidos se odian, pero se necesitan para que todo siga igual, mientras el pueblo se está dando cuenta de que no necesita a ninguno de los dos.
Estoy convencido de que en este país hay gente muy preparada para tomar las riendas políticas, pero nadie que sea medianamente decente se quiere meter porque acabaría siendo devorado por la estructura interna de los grandes partidos y de los medios de comunicación afines. Algo que está tan viciado como la propia política es la prensa, que al estar englobada en grandes plataformas de comunicación que cotizan en bolsa, no está exenta de la corrupción que afecta a los políticos, al canalizar la información hacia los temas que más les convienen.
Desde el año 75 este país ha crecido muchos, y varias generaciones de políticos han sido importantes en esa transición, pero ha sido mucho más importante la propia actitud del pueblo en su deseo de buscar una normalización. Se habla de que mucha gente que forma parte del
Es necesario seguir presionando después de las elecciones para que esos partidos hagan un profundo proceso de limpieza interna sacando toda la basura que guardan si quieren que algún día los votantes vuelvan a confiar en ellos. Si los políticos dejan de ser los garantes de la democracia, el pueblo está obligado a recordárselo, y las manifestaciones que se están produciendo por toda España no buscan otro fin. No se trata de que ganen unos u otros, se trata de que tengamos unos gobernantes en los que podamos confiar, aunque se equivoquen, pero que sean honestos y sepan a quienes representan.
sábado, 21 de mayo de 2011
15 M
domingo, 24 de abril de 2011
Un camino más largo y gratificante
Ha llegado un nuevo día del libro y las editoriales vuelven a lamentarse de lo mal que está el sector y de las muchas dudas que crea el libro digital; los libreros se quejan del futuro de las librerías; y los escritores, de que se sienten desamparados ante un mercado que busca más el éxito rápido que la defensa de sus intereses.
Se puede decir que yo represento a los tres sectores, aunque en ninguno de ellos sea reconocido. Soy escritor, editor y tengo mi propia tienda de libros, tanto física como en Internet, con la peculiaridad de que todo va en una única dirección: mi obra, desde la creación hasta la entrega al lector. Fue una apuesta que inicié hace catorce años con mi sello editorial Baobab Ediciones y que culminé hace seis con la tienda que abrí frente al Corral de Comedias de Almagro y mi web www.ebaobab.com
Yo también podría quejarme como editores, libreros y escritores, pero llegué a la conclusión de que esa vía solo conduce a la depresión. Evidentemente no habría seguido adelante si no hubiera sido por aquellos lectores que a cuentagotas han ido acercándose hasta mi obra, simplemente por la curiosidad de leer algo diferente o por apoyar a alguien que ha tomado una vía tan osada como abocada al fracaso. La fidelidad de esos primeros lectores junto a aquellos que se han acercado a través de los comentarios de los que me han descubierto, me han permitido contemplar el futuro sin miedo y sin envidia de los que venden mucho. Al fin y al cabo tengo el privilegio de escribir sobre lo que me apetece y publicarlo cuando deseo con el título y el formato que más me gusta, y sin tener a mi lado a editores o agentes que cuestionen mi trabajo porque no es todo lo comercial que a ellos les gustaría.
La experiencia me ha enseñado que el éxito en la vida no es ganar mucho dinero ni que la gente te asalte por la calle para pedirte un autógrafo. El auténtico éxito consiste en dedicar tu vida a aquello que amas y con lo que disfrutas y vivir de ello.
Durante los últimos años lo he conseguido y en mi mente siguen apareciendo nuevas historias con las que seguir jugando.
viernes, 4 de marzo de 2011
Servicio de edición para escritores
Ante las numerosas preguntas recibidas por parte de aquellos escritores que desean ver publicadas sus obras y que querían saber como lo hacía yo y si les podía echar una mano, he decidido ofrecer mis catorce años de experiencia como escritor autoeditado al servicio de aquellos autores que creen en su obra y que no confían en las diferentes ofertas que hay en el mercado, tanto de edición bajo demanda o coedición, para publicar su obra.
La experiencia me dice que el negocio de estas empresas consiste en captar al escritor y que se gaste una cantidad importante de dinero en publicar su obra, o que lo haga en unas condiciones leoninas. Yo no ofrezco quimeras de ventas por Internet porque sé que al final es el autor el que acaba vendiéndolos, simplemente me limito a entregar al autor la cantidad de libros que desee con el acabado que más le guste y con su propio sello editorial, para que los derechos de su obra siempre le pertenezcan. En definitiva, es ofrecer para otros lo que hago para mí y a un precio inferior al de todas esas empresas. En la actualidad tengo dieciocho libros publicados, más dos que he hecho para otros autores. Dispongo de contactos en imprentas, tanto para tiradas cortas en impresión digital, como para tiradas en offset a partir de 500 ejemplares.
Hay muchos escritores que piensan que la autoedición es el último recurso. Yo considero que es una opción mucho mejor que publicar con una editorial que no va a defender nuestra obra, al menos he conseguido que mis libros sean rentables, puedo vivir de lo que escribo y cuando me planteo una nueva novela no estoy condicionado por si encajará en la línea de una editorial o se tratará de un tema que esté de moda.
Quien desee más información se puede poner en contacto conmigo a través de mi web www.ebaobab.com o en el correo pacoromero@ebaobab.com
jueves, 9 de diciembre de 2010
En la orilla del Aqueronte
viernes, 8 de octubre de 2010
La baraja del Corral de Comedias


Esta singular baraja española, datada en 1729, se encontró en el zaguán de entrada del Corral de Comedias durante las obras de restauración que se hicieron a principios de los años cincuenta del siglo pasado. Por fortuna, había permanecido oculta entre la paja y se halló completa y en un estado de conservación bastante aceptable. En la actualidad se encuentra en el Museo Nacional del Teatro, donde la depositó el Ayuntamiento para su mejor conservación.
En 1990 se hizo una primera edición, pero desde entonces no se había vuelto a reproducir y llevaba muchos años agotada. En virtud de un acuerdo con los representantes municipales, he realizado una nueva edición que está a la venta en mi tienda y en el Corral de Comedias a un precio de 9 €, para que turistas, coleccionistas y amantes del Corral puedan tener esta baraja tan especial.
Si alguien está interesado en tenerla y no puede viajar a Almagro, se puede poner en contacto conmigo a través de mi correo: pacoromero@ebaobab.com
miércoles, 6 de octubre de 2010
Nueve meses más tarde
Durante todo este tiempo he tenido aparcado mi blog, quizás porque llegué a pensar que se trataba de una obligación y que estaba saturado, o quizás fuera porque no creía que tuviera algo importante que contar, o que nadie se fuera a molestar en leerlo. Es curioso que mientras el blog perdía importancia en mi vida cotidiana, la haya adquirido en mi obra literaria, pues en dos de mis últimas novelas está muy presente.
En estos meses he continuado escribiendo en mi tienda y vendiendo mis libros, que cada día cuentan con nuevos lectores y muchos de los anteriores se han hecho adictos, por lo que cada vez tengo más peticiones por internet porque la mayoría viven muy lejos de Almagro. He completado una novela, tengo otra bastante avanzada y no he ganado nuevos premios literarios, aunque he quedado finalista del Premio Ateneo de Valladolid de Novela con Las manos prestadas. Curiosamente la ganadora ya había publicado con la editorial que lo convocaba, una casualidad cuando menos sospechosa. También he experimentado como editor de obras ajenas, y he llegado a la conclusión de que hay editores que tiene un morro que se lo pisan al aprovecharse de los incautos escritores noveles que quieren ver publicada su obra y que están dispuestos a pagar tres veces su coste confiando en que ese paso les sirva para abrirles las puertas del mercado literario.
Como los productos relacionados con Almagro siguen siendo una de mis fuentes de financiación, he escrito una completa guía de Almagro en la que incluyo las mejores fotos que he hecho durante los trece años que llevo en la ciudad. También he editado la reproducción de la baraja española que se encontró durante la restauración del Corral de Comedias y que está datada en 1729.
Puede que en esencia nada haya cambiado durante este tiempo, aunque en época de crisis es un privilegio vivir de aquello que se ama, y que la principal preocupación que tengo cada día sea la de seguir aprendiendo para escribir mejor.
sábado, 23 de enero de 2010
Enero en Almagro
Ya he dicho varias veces que los que nos dedicamos a las labores artísticas, y vamos por libre, pasamos con mucha velocidad de la depresión a la euforia o viceversa. Tan pronto te sientes abatido porque consideras que tu obra no le interesa a nadie, como te sientes el más grande cuando recibes un elogio.
El otro día estaba revisando mi última novela, con todo el miedo que ello supone, cuando entró un matrimonio de jubilados catalanes en la tienda. Me dijeron que en un viaje anterior habían pasado por mi tienda y me compraron Lágrimas de Yaiza, y habían decidió aprovechar un viaje a Andalucía para desviarse de su ruta y hacerme una visita para comprarme más libros. La señora reconoció que mi libro lo había leído dos veces porque le había encantado, y desde entonces había comenzado bastantes de los más conocidos, pero casi todos los había dejado porque no le interesaban.
Cuando se marcharon me sentía más animado porque el aliento de los lectores es el mejor antidepresivo. Es curioso, pero la opinión que más he escuchado es que mis libros enganchan y no pueden dejarlos porque se sienten intrigados por la historia. Otro me reconoció hace poco que no creía haber leído más de tres libros del mismo autor, y sin embargo se había leído diez míos y esperaba impaciente a que sacara el siguiente. Y al menos conozco otros diez que habían perdido la ilusión por leer novela y coleccionan mis libros, hasta el punto de que a algunos les tengo que dejar el texto antes de publicarlo.
Sé que no es bueno fiarme de la opinión de los lectores porque existe el riesgo de creer que lo que se hago es importante, pero los días de enero son fríos y solitarios, y el miedo a quedarse en el camino es un compañero habitual del creador. Como si se tratara de una maratón, cualquier estímulo puede ser bueno para seguir avanzando cuando sientes que las fuerzas flaquean porque no faltan aquellos que intentan ponerte zancadillas, y por lo general son los mismos que no conocen tu obra.
